viernes, 20 de septiembre de 2013

20 de Septiembre de 2013 (documento 5)


SOBRE MI POSICIÓN ANTE LA ELECCIÓN.

En el documento número 1 hice pública mi declaración de disponibilidad transmitida a través de mi decano.

En el documento número 2 adquirí una serie de compromisos que me parecía que podrían hacer algo más transparente el proceso.

Uno de ellos ya no será posible; un número suficiente de colegios ha pedido la convocatoria de una asamblea que el presidente ha dejado para el mes de diciembre, pasadas las elecciones, de manera que si llego a presentar mi candidatura daré publicidad al programa antes de la elección, pero no podré solicitar la opinión de la asamblea.

Adquirí además otro compromiso que mantengo pero explicaré aquí algo más, ya que parece haberse interpretado mal:

Una vez promulgada la Ley de Colegios y Servicios Profesionales (LCSP) y publicados los nuevos estatutos, y en todo caso dentro del próximo año, propondré al pleno la convocatoria de elecciones a presidente.

Las razones son obvias (al menos para mí), no quiero retrasar un cambio generacional necesario en el consejo y entiendo que mi candidatura, de tener sentido, solo lo tiene la excepcional situación con la que nos enfrentamos.

Quedará en manos del pleno aceptar o no la propuesta según convenga en ese momento y acataré su decisión absteniéndome de ejercer presión en ningún sentido.
Los momentos difíciles requieren cambios en la manera de hacer las cosas, en este caso abandonar el discurso pragmático de ¿qué van a hacer los demás? Y sustituirlo por el ¿qué conviene a la profesión en la situación presente?

En esa idea formulé mi declaración de disponibilidad, que reitero.

Madrid, 20 de Septiembre de 2013.

Ricardo Aroca Hernández-Ros.

20 de Septiembre de 2013 (documento 4)


SOBRE LA ELECCIÓN DE PRESIDENTE DEL CONSEJO SUPERIOR.

Con un cuerpo electoral tan reducido y además con voto secreto, la trastienda del proceso sería muy divertida si se llegara a conocer en su integridad, aunque fuera a posteriori.

El procedimiento propicia que, en lugar de plantearse la pregunta ¿a quién conviene a la profesión que elijamos? que nunca estaría de más en circunstancias normales pero resulta vital en la crítica situación actual, aparece la pregunta alternativa ¿quién tiene probabilidades de ser elegido?, lo que lleva inevitablemente a cada consejero, más que a plantearse la primera pregunta, a pensar que van a hacer “los demás”.

El procedimiento habitual de los candidatos es ir acumulando lealtades más o menos firmes (la suma de compromisos de voto suele exceder al total de votantes). En primera vuelta es necesaria una mayoría absoluta y en las siguientes votaciones basta la mayoría simple.

Si el actual presidente Ludevid no se hubiera dedicado en estos cuatro años a la política interna de la profesión (en alguna conversación me demostró conocer las interioridades del Colegio de Madrid bastante mejor que yo) en lugar de trabajar hacia fuera estableciendo lazos con el gobierno y con otras profesiones, no tendría la reelección tan segura como dice, pero los arquitectos estaríamos en mejor situación en la que estamos.

Un grupo minoritario de decanos se ha significado como contrario a la reelección del señor Ludevid y su posibilidad de éxito depende de que hagan una apuesta que aglutine a los que declaran abiertamente que desean un cambio, y convenza a los dudosos e incluso que a los que parecen en este momento decantarse por la continuidad.

Hay que reconocer que la decisión de los consejeros, ya de por sí difícil, se complica por la inadmisible ingerencia del presidente en los asuntos internos de cada colegio, favoreciendo candidaturas que le pudieran resultar afines.

En el juego de la elección, tal como está planteada, cabe que haya más de un candidato alternativo, en cuyo caso preveo que habrá un juego subterráneo entre los candidatos para captar votos no favorables a la continuidad y quedar mejor en la primera vuelta en la que aumentarán las probabilidades del señor Ludevid, que para más de un indeciso o no totalmente decidido, significará el orden frente al caos y la división.

Madrid, 20 de Septiembre de 2013. 

Ricardo Aroca Hernández-Ros.

lunes, 16 de septiembre de 2013

11 de Septiembre de 2013 (documento 3)

La ley de Colegios y Servicios profesionales, cuya tramitación va a tener lugar durante el próximo año, produce una situación de emergencia que requiere que el nuevo presidente del Consejo Superior, que debe negociar con el gobierno, goce del plus de representatividad que otorga la intervención de la Asamblea en la elección, según está previsto en los nuevos estatutos del Consejo aprobados ya hace un año. 

El actual presidente, después de intentar sin éxito una disposición transitoria para que su eventual reelección se llevara a cabo para introducir los estatutos “antiguos” (un decano, un voto), no solo no ha impulsado la publicación por el gobierno de los nuevos estatutos, sino que ha bloqueado una propuesta para que fueran aplicados en la elección de noviembre, lo que hubiera sido legal aún no estando publicados, ya que la elección solo afecta al colectivo de arquitectos.

Va a darse la paradoja de que durante 4 años presidirá el Consejo un presidente elegido según unos estatutos que fueron modificados por los representantes de los arquitectos un año antes de la elección.

Ante la doble situación excepcional: estatutaria y de tramitación de la ley, caso de presentar mi candidatura de la presidencia del Consejo, me comprometo a:

  • Comparecer previamente ante la Asamblea extraordinaria, cuya convocatoria han solicitado varios colegios y mantener mi candidatura solo si el equipo y la línea de actuación que propondré a la asamblea obtiene el apoyo previsto en los nuevos estatutos. 
  • Caso de ser elegido, aunque el objetivo prioritario es que no se modifique la redacción de la Ley de Ordenación de la Edificación, impulsar la publicación de los nuevos estatutos. 
  •  Promulgada la ley de Colegios y Servicios Profesionales y publicados los nuevos estatutos, y en todo caso no más tarde de noviembre de 2014, convocar nuevas elecciones a la presidencia del Consejo.

Madrid, 11 de Septiembre de 2013.
         
Ricardo Aroca Hernández-Ros

11 de Septiembre de 2013 (documento 2)

D. Jose Antonio Granero

Decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid

Madrid, 11 de Septiembre de 2013.

Querido Decano:

Como continuación a la carta que te envié el pasado lunes, creo que el colectivo de arquitectos debe conocer cómo se van desarrollando los acontecimientos:
Según el sistema que va a aplicarse, el presidente del Consejo será elegido mediante votación secreta por los decanos de los colegios y el actual presidente ha dedicado buena parte de su actividad en estos cuatro años a forjar un círculo de lealtades que le asegure la reelección. 

Es esencial para la profesión que haya un relevo en la presidencia que haga posible un proceso eficaz de interlocución con el gobierno y una estrategia de comunicación, y me consta que un grupo de decanos estáis tratando de consensuar una candidatura alternativa a la del actual presidente.

Mi declaración de disponibilidad va dirigida fundamentalmente a vosotros, y no presentaré mi candidatura sin contar con vuestra anuencia, pero creo que el proceso electoral debe ser lo más transparente posible para que los arquitectos, ya que no pueden intervenir, al menos disfruten del espectáculo. Por esa razón te pedí la publicación de la carta anterior y te ruego hagas lo mismo con el documento que acompaña a la presente.

Un fuerte abrazo,   

Ricardo Aroca Hernández-Ros

09 de Septiembre de 2013 (documento 1)

D. Jose Antonio Granero

Decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid

Madrid, 9 de Septiembre de 2013.

Querido Decano:

Ante el complicado panorama que debe afrontar nuestra profesión en los próximos meses, con el Consejo Superior de Colegios como interlocutor, ante un Gobierno que acaba de aprobar un anteproyecto de ley de Colegios y Servicios Profesionales que podría derogar partes esenciales de la LOE, algunos compañeros que creen necesario un cambio en el Consejo me preguntan sobre mi posición ante las próximas elecciones.

Como bien sabes, he estado siempre a disposición de la profesión y,  pese a que las actuales circunstancias no son especialmente atractivas para desempeñar un cargo de tanta responsabilidad (o tal vez por eso), te expreso mi disponibilidad para optar a la presidencia del Consejo Superior de Colegios y te ruego des publicidad a la presente carta.

Un fuerte abrazo,

Ricardo Aroca Hernández-Ros